domingo, febrero 26, 2006

Las manos del artista

Para quienes vivimos en suramérica no es pan de cada día ver los modelos plegados directamente de las manos del autor. Soñamos con ellos a través de las fotos, y los plegamos con frecuencia. Sin embargo, con igual frecuencia sentimos que algo falta en lo que nosotros plegamos, que el autor nos esconde algo que no traduce en los diagramas, que se ha guardado un secreto que no permite que el modelo que nosotros hemos plegado siguiendo sus instrucciones sea igual al que el autor puso en su página...He tenido el placer de tener en mis manos tres modelos de un autor de esos que, por lo que muestran sus fotos, uno anhelaría tener frente a frente. Mi primera sensación ha sido complétamente sorpresiva: Los origamistas vivimos de tocar, y estos modelos no quería tocarlos. Era tal su belleza que dejaba en silencio, tal su levedad que daba susto.
Esto me ha llevado a pensar en algo. Es cierto: En cada modelo los creadores esconden algo que es imposible traducir en el diagrama. En cada creación, en cada pieza, el plegador esconde su alma. Me es claro ahora que el origami (el real) no es un proceso secuencial de seguir instrucciones. Es un proceso de dejar el alma.

un abrazo
daniel

2 comentarios:

Manuel Sirgo dijo...

Los diagramas son al Origami lo que la partitura es a la obra musical. Un compositor escribe una partitura, y los demás la interpretan. Unos mejor otros peor otros ni mejor ni peor sino diferente. En cualquier caso, la interpretación es tan importante como la creación. Existen intérpretes técnicamente perfectos, sin "alma". Un saludo Daniel.

Juan Gimeno dijo...

Es por éso que la Papiroflexia es un Arte. Lo que hace que una misma figura cuando es plegada por uno se convierte en una obra de arte digna de ser conservada y cuando la pliega otro, aun estando "perfectamente plegada", decimos que "no tiene vida", o como decimos por Andalucía, le falta "angel".
Un saludo a Daniel y a Manuel